Biografía
Irina Savkina, que está criando sola a su hija menor, se ha convertido en la última prisionera de conciencia de Birobidzhán, donde decenas de Testigos de Jehová ya han sufrido persecución por su fe.
Irina es originaria de la localidad de Huliaipole, Ucrania. Nació en agosto de 1976 y tiene tres hermanas y un hermano. Como parte de un programa de reasentamiento, sus padres se trasladaron al Lejano Oriente ruso y se establecieron en el pueblo de Polevoye en la Región Autónoma Judía. Su madre trabajaba como lechera, mientras que su padre trabajaba como ganadero.
De niña, a Irina le gustaba participar en clubes de teatro, donde los niños representaban cuentos de hadas y representaban obras cortas. Tras terminar la escuela, completó formación profesional como pastelera y trabajó un tiempo como cocinera y más tarde como pintora.
A principios de los años 2000, Irina comenzó a estudiar la Biblia con los Testigos de Jehová. "He encontrado respuestas a mis preguntas. Lo que especialmente me sorprendió fue descubrir que la Biblia es científicamente precisa", recuerda. Aplicar los principios bíblicos trajo cambios radicales a la vida de Irina. "Antes era muy cruel", dice. "Fumé, abusé del alcohol y llevé una vida inmoral. Pero, por suerte, Jehová me ayudó a superar todo eso. Mi vida se volvió alegre y feliz." Fue bautizada en el verano de 2002.
Irina tiene dos hijas, una de las cuales ya es adulta. Con el tiempo, la familia se trasladó al pueblo de Amurzet. Después de sufrir una lesión en la pierna, Irina viajaba a menudo 210 kilómetros hasta Birobidzhan, donde se sometió a varias cirugías. Durante ese periodo, amigos en Birobidzhán la apoyaron y decidió acercarse a ellos. A Irina le gusta pasar tiempo con sus amigos y le encanta estar en la naturaleza.
La persecución penal ha traído graves dificultades a la vida de Irina y sus hijas. Enfrentó amenazas y presiones por parte del investigador y más tarde descubrió que sus cuentas bancarias habían sido congeladas. Como resultado, Irina no pudo recibir ocho años de manutención infantil impagable para su hija menor ni para trabajar. El estrés también ha provocado problemas de salud en Irina.
