Biografía
Valériy Firsov ha profesado la religión de los Testigos de Jehová durante más de medio siglo. En ese tiempo estuvo tras las rejas en dos ocasiones: la primera durante la época de la URSS, cuando se negó a tomar armas y no fue al ejército, y la segunda en el verano de 2026, cuando fue acusado de extremismo.
Valériy nació en octubre de 1956 en Dzhezkazgan (Kazajistán). Su padre dirigió una caldera en una fábrica de productos de madera hasta jubilarse, y su madre trabajó como técnica de laboratorio en una empresa constructora. La familia tuvo cinco hijos.
En su infancia Valériy se interesó por la fotografía, especialmente disfrutaba el proceso de revelar negativos y de imprimir las fotos. “Me fascinaba literalmente cuando poco a poco aparecía la imagen en el papel fotográfico sumergido en la solución”, compartió. En invierno jugaba al hockey, en verano al fútbol y salía a pescar con amigos.
“Mi mamá nos leía interesantes relatos bíblicos sobre Noé, Abraham, José y otros. Ellos quedaron profundamente arraigados en mi mente y corazón”, recuerda Valériy.
La madre de Valériy se bautizó como Testigo de Jehová en 1958. Al principio, su padre no compartía sus convicciones. Varios Testigos de Jehová trabajaban en la caldera junto a él; al observarlos, se fue ganando respeto por ellos, ya que eran trabajadores honestos y confiables. Tras jubilarse, el cabeza de familia comenzó a estudiar la Biblia y más tarde se bautizó. En 1993 falleció. En 2022 uno de los hermanos de Valériy murió de una enfermedad grave, y al año siguiente también falleció su madre.
Valériy se hizo Testigo de Jehová en 1972. A los pocos años fue llamado a cumplir el servicio militar. Por rechazarlo debido a sus convicciones religiosas, fue enviado durante dos años a una colonia penal. Después de cinco meses, le ofrecieron la libertad a cambio de renunciar a sus convicciones. Valériy no aceptó. Otros presos le decían: “No habría pasado nada malo; solo una vez te equivocas, dices que estás dispuesto a ir al ejército y luego sigues viviendo y haciendo tus cosas”. El creyente recuerda: “No me arrepiento en absoluto de haber actuado así, pero me sentía solo. Cuando todo terminó, se acercó un preso y me dijo: ‘Yo no soy creyente, pero te diré que actuaste como un verdadero hombre’. Y me estrechó la mano con fuerza”.
Valériy conoció a su futura esposa en otoño de 1978 en Dzhambl, y un año después se casaron. Valentina comparte su visión sobre la vida. Criaron juntos a dos hijos y una hija. Valentina trabajó como operadora de grúa puente y telegrafista. Le apasiona la pintura, especialmente paisajes con acrílico. Valériy dominó varias profesiones, entre ellas la de tornero y la de técnico en mantenimiento de equipos de gas internos. Actualmente, ambos están jubilados.
A lo largo de su vida, Valériy se mudó varias veces: Dzhezkazgan, Dzhambl, Karagayly (Kazajistán). Desde 1982 reside en la ciudad de Yarovoye, en el krai de Altái, adonde se trasladó junto a su familia por invitación de los padres de su esposa.
Debido a la persecución penal, Valériy fue puesto bajo arresto domiciliario. Le bloquearon la cuenta bancaria y solo podía comunicarse con su esposa e hijos. La pareja sufrió problemas de salud y trastornos del sueño. El creyente también informó que, durante la revisión del expediente, el investigador gritaba y profería amenazas. Le aconsejó a Valériy “renunciar a sus convicciones y conseguir la libertad”.
Según Firsov, la noticia de su detención se difundió rápidamente por toda la ciudad, donde se le conoce desde hace tiempo como Testigo de Jehová. “Todos los que encontraba mi esposa manifestaban sorpresa —contó el creyente—, algunos le expresaban su apoyo con lágrimas en los ojos y le deseaban paciencia, especialmente los vecinos del edificio. Familiares, parientes y amigos nos brindan un apoyo significativo”.
