En el punto de control, a Pavel le esperaba un emotivo encuentro con su esposa Daria y otros familiares. Agosto de 2026.
Tres años en condiciones estrictas por su fe. Pavel Kazadaev fue puesto en libertad
Territorio de AltáiEl 14 de agosto de 2026, Pavel Kazadaev, Testigo de Jehová de 29 años, fue liberado de la colonia penitenciaria en Rubtsovsk (Krai de Altái). Fue condenado por conversar sobre la Biblia con sus amigos. El creyente pasó los tres años de encarcelamiento en condiciones estrictas.
Pavel fue arrestado el día de la apelación en agosto de 2023, cuando su sentencia condicional de tres años fue sustituida por una privativa de libertad real. «No me dejaron llevar mis cosas, me llevaron tal como estaba: en traje, chaqueta y corbata. En el camino hacia el centro de detención recogieron acusados de diferentes tribunales. La gente vio que yo no tenía nada conmigo. Uno me dio una toalla, otro—una cuchara, una taza, un recipiente. Así sucedió que, cuando llegué al centro de detención, ya tenía todo lo necesario: algo con qué comer y algo con qué cubrirme por la noche», relató Pavel al recordar aquel día.
Al llegar a la colonia penitenciaria, el creyente fue ubicado en SHIZO (celda de castigo), y su permanencia allí fue renovada en varias ocasiones. Posteriormente fue trasladado a PKT (local de régimen estricto). Sin embargo, según Daria, esposa de Pavel, el trato hacia él fue respetuoso: el personal lo saludaba de mano y se dirigía a él por su nombre. En la institución penitenciaria, Pavel era responsable de recibir y entregar ropa y pertenencias personales de otros reclusos.
El régimen estricto limitaba significativamente las visitas con sus familiares. Durante el primer año de encarcelamiento, el intervalo entre las visitas largas fue de siete meses. Posteriormente, los Kazadaev pudieron verse cada dos meses. Daria recuerda: «Nos escribíamos cartas todos los días, sin importar las circunstancias». No solo la esposa le escribía a Pavel; cientos de cartas con palabras de apoyo llegaban desde distintos países.
La ocupación ayudó a Pavel a sobrellevar las dificultades: seguía una rutina, leía la Biblia dos veces al día, respondía correspondencia, oraba por quienes le escribían e intentaba compartir pensamientos alentadores. Un año antes del fin de su condena, Pavel regaló a su esposa un calendario artesanal con dibujos y palabras cálidas, en el que indicaba cuántos días quedaban para su regreso a casa. «Pasha me pidió que anotara en él diferentes ideas sobre cómo me gustaría pasar tiempo juntos para que, tras su liberación, pudiéramos realizar esos planes», contó Daria.
Al reflexionar sobre los años de encarcelamiento, Pavel dijo: «Aprendí que, cuando todo sale diferente de lo planeado, hay que mantener la calma y confiar en Dios, porque él tiene todo bajo control».
La causa penal contra Kazadaev fue iniciada en mayo de 2021. La investigación consideró su participación en servicios religiosos y el análisis de la Biblia con otros creyentes como “participación en actividades de una organización extremista”. En abril de 2023, el tribunal de primera instancia le impuso una sentencia condicional de tres años, pero en agosto de ese mismo año la apelación la sustituyó por una privativa de libertad real.




